Caja Popular Mexicana ha impactado la vida de niños, adolecentes y jóvenes al incluirlos en el sistema financiero mexicano, a través de cuentas de ahorro que representan inclusión financiera.
La cooperativa fue reconocida en la ceremonia de los Premios al Mérito Cooperativo 2025; Construyendo un México Mejor, organizada por la Comisión de Economía del Senado de la República.
En esta edición, en la que participaron 28 cooperativas nacionales, Caja Popular Mexicana recibió cuatro reconocimientos que subrayan su labor a favor de la inclusión financiera y la formación de nuevas generaciones. Por su colaboración en la población de 1 a 17 años y de 19 a 30 años de edad.
El 16.2% de las cuentas activas de Caja Popular Mexicana, con socios activos de 19 a 30 años, lo que representa más de 610 mil personas en 28 estados de la República y que están activos en las 501 sucursales actuales.
En menores de edad, la cooperativa tiene ligadas a cuentas de tutores más de 307 mil niños menores de 18 años, cifra reconocida por las autoridades legislativas de México.
Los reconocimientos que fueron otorgados a Caja Popular Mexicana son:
· “Mayor participación de socias y socios jóvenes (19 a 30 años)”
· “Mayor participación de menores ahorradores (de 1 día nacido a 17 años)”
Estos reconocimientos reflejan el trabajo sostenido de CPM para impulsar la educación financiera temprana, fomentar el ahorro entre niñas, niños y adolescentes, además de fortalecer la participación juvenil dentro del modelo cooperativo.
Muchas de las cuentas de los socios jóvenes están orientadas al emprendedurismo en el país.
Además de los premios obtenidos, Caja Popular Mexicana fue distinguida con dos menciones honoríficas:
· Impacto de Previsión Social
· Impacto en Igualdad de Género
Estas menciones resaltan los programas y acciones que la cooperativa ha implementado para mejorar la protección, el bienestar y la equidad entre sus socios y colaboradores.
La entrega de estos galardones cobra especial relevancia al realizarse en 2025, declarado por la ONU como el Año Internacional de las Cooperativas.
El Senado ha impulsado esta premiación con el propósito de visibilizar el papel que las cooperativas desempeñan en el desarrollo económico y social del país, particularmente en la construcción de comunidades más justas e inclusivas.
Caja Popular Mexicana fue una de las 28 organizaciones distinguidas en esta edición, lo que reafirma su posición como una de las cooperativas de ahorro y préstamo con mayor participación social en México.
Su presencia en diversas regiones del país y su enfoque en educación financiera y formación de nuevos líderes cooperativistas fueron elementos clave para su reconocimiento.
Estos galardones fortalecen su compromiso de continuar impulsando programas dirigidos a jóvenes y menores, así como acciones de previsión social y equidad de género, pilares fundamentales para seguir aportando al desarrollo cooperativo del país.
CAJA POPULAR MEXICANA EN MÉXICO:
Más de 3 millones 832 mil 561 socios al cierre de octubre de 2025, con sucursales: 501 y presencia: 272 municipios en 28 estados de la República Mexicana
www.cpm.coop
Debido a la popularidad de la película The Brutalist y a la exposición Brutalismo Arquitectónico en México, exhibida en el Museo de Arte Moderno de CDMX y que concluye el 07 de abril del 2025, he querido publicar este texto sobre las influencias brutalistas en la arquitectura cancunense.
Comenzaré entonces por el origen del término brutalista.
El artista francés Jean Philippe Arthur Dubuffet (1901-1985), muy destacado a mediados del siglo XX, acuñó el término Art Brut, como resultado de sus investigaciones a partir de realizaciones artísticas hechas por niños, personas con retraso mental, reclusos, etc, es decir un arte fuera de las normas académicas.
Y Brutalismo fue el nombre con el que el crítico inglés Reyner Banham bautizó a la nueva arquitectura creada al terminar la Segunda Guerra Mundial, cuyas obras resultaban tan duras a la vista como al tacto, digamos también fuera de la estética tradicional.
El brutalismo, se caracteriza por su intencionado feísmo y estética tosca inspirada en las obras de ese momento del afamado arquitecto Le Corbusier, quien solía referirse al concreto como betún brut e influyó con su arquitectura de concreto haciendo lucir las marcas de la cimbra, sin recurrir a ningún recubrimiento o pintura.
Por otro lado, los arquitectos de la posguerra también estuvieron influidos por las fortificaciones alemanas, creadas durante la guerra como frentes de defensa; hechas con rapidez de manera económica y práctica, exponiendo la textura y color natural del concreto armado.
Durante los años cincuentas esta nueva corriente arquitectónica fue ganado seguidores, quienes a pesar de contar con los recursos económicos para producir obras ornamentadas, refinadas y recubiertas de diversos acabados, prefirieron la textura rugosa, tosca y dura del concreto.
El brutalismo llegó a los Estados Unidos y prontamente a México, donde encontró a grandes seguidores en los años setentas como Abraham Zabludovsky, Teodoro González de León, Orso Nuñez, Agustín Hernández,… la lista es larga.
Una variante importante del brutalismo mexicano, es que se prefirió martelinar (martillar) la superficie de muros, trabes, vigas, columnas o pilares, dando una novedosa textura que pronto se popularizó en todo el país ( en lugar de exhibir las marcas de la cimbra).
Como los muros de concreto son más costosos que los que se hacen de ladrillos de barro cocido (no propios de la península de Yucatán) o block de gravilla y cemento, pronto surgió la modalidad de aplanar con mortero de manera rústica, apenas usando una regla para conseguir los muros a plomo; a veces agregando grava al mortero para obtener un máximo acabado rústico, o bien usando llanas con dientes para lograr aplanados estriados.
En el caso de la arquitectura cancunense de los años setentas y ochentas, los arquitectos, se enfrentaron a muchas limitaciones de mercado (no había grandes tiendas de acabados y recubrimientos) por lo que la tendencia brutalista fue una estética muy recurrente para edificar Cancún.
Espero que esta información les sirva para comprender mejor nuestro patrimonio edificado en todo México y particularmente en la zona fundacional de Cancún.