Hay cosas que muchas veces damos por sentado hasta que comienzan a faltar. Ver el rostro de la familia, caminar con seguridad por la calle, leer un mensaje, preparar comida, trabajar, reconocer un camino o simplemente mirar el cielo con claridad.
La vista está presente en casi todo lo que hacemos, por eso, cuando una persona empieza a perderla, no solo cambia su manera de ver: cambia su manera de vivir.
En Fundación Veamos México lo hemos visto muchas veces. Detrás de cada diagnóstico hay una historia, una familia, una preocupación y, muchas veces, una esperanza que parecía estar apagándose.
Para algunas personas, un problema visual no atendido significa dejar de trabajar; para otras, depender de sus hijos o nietos para actividades que antes realizaban solas. También puede significar aislamiento, miedo a salir, inseguridad al caminar o tristeza al sentir que poco a poco se pierde independencia.
Por eso, una cirugía visual puede tener un impacto mucho más grande de lo que imaginamos.
No se trata únicamente de mejorar la visión de un paciente. Se trata de devolverle la posibilidad de retomar su vida diaria con mayor tranquilidad.
Una persona que vuelve a ver mejor puede regresar a sus actividades, reconocer con claridad a sus seres queridos, moverse con más confianza y recuperar una parte importante de su autonomía.
El impacto también llega a la familia. Cuando un adulto mayor, un trabajador o una madre de familia recupera su visión, el beneficio no se queda solo en esa persona.
Su entorno también cambia. La familia se siente más tranquila, los cuidadores tienen menos carga y muchas veces el paciente vuelve a participar de manera más activa en casa, en el trabajo o en su comunidad.
En México, todavía hay muchas personas que viven con problemas visuales que podrían atenderse, pero no lo hacen por falta de información, miedo, distancia o recursos. Algunas creen que perder la vista es parte normal de la edad.
Otras simplemente no saben que existe una alternativa para mejorar su condición.
Ahí es donde el trabajo de Fundación Veamos México cobra sentido: acercar la salud visual a quienes más lo necesitan y acompañarlos en el proceso de recuperar esperanza.
Cada consulta, cada valoración y cada cirugía representan una oportunidad para cambiar una historia. A veces el cambio se nota en una sonrisa.
Otras veces, en una mirada emocionada al reconocer de nuevo el rostro de un hijo. También se nota en la manera en que una persona vuelve a caminar con seguridad, en cómo recupera confianza o en cómo vuelve a sentirse capaz.
Ver bien cambia vidas porque la vista no solo nos conecta con el mundo, también nos conecta con nuestra dignidad, nuestra independencia y nuestros sueños.
Por eso, en Fundación Veamos México seguimos trabajando para que más personas puedan decir: quiero ver mejor, y encuentren una puerta abierta para atender su salud visual. Porque cuando una persona recupera la vista, no solo recupera claridad. Recupera confianza, esperanza y la posibilidad de volver a sonreírle a la vida.
RC CORPORATIVO
ASESORÍA FINANCIERA PARA LA PYME EN MÉXICO
Por: Staff / RC Forums
En RC Corporativo nuestra misión fundamental es la de apoyar con Asesoría Financiera a las empresas para el trámite y otorgamiento de crédito dentro del Sistema Financiero Mexicano.
En México, existe una enorme carencia de asesoría para las empresas en la obtención de financiamiento, solo 4 de cada 10 que lo solicitan lo obtienen en la Banca, y las que no, están destinadas a desaparecer por no contar con un plan de negocios que les permita tener apoyo financiero y sobre todo, que este apoyo les sea otorgado con oportunidad.
La experiencia de RC Corporativo inicia en 1980 dentro de la Banca, en la promoción de Crédito de todo tipo para un sin número de empresas y empresarios, percatándose de una constante: “La carencia de asesoría financiera profesional para las empresas y el no contar con un Plan de Negocios permanente e identificar sus necesidades de flujo”.
Después de la crisis de 1994 colaboramos con el IPAB para analizar a las empresas; realizar reestructuras de deuda, reingeniería financiera, consolidar sus pasivos y ofrecerles planes de salida, así como la cancelación de deuda vía daciones en pago.
Para 1999, colaboramos con diversos fondos de inversión tanto nacionales como extranjeros que adquirieron Cartera Vencida cedida de la Banca Nacional, logrando un alto porcentaje de recuperación beneficiando, tanto a los fondos que la compraron como a los deudores de la Banca, colaboración que duró hasta el año de 2005.