La Federación Integradora Central, como parte de su compromiso permanente con el bienestar y la economía de las Cooperativas Afiliadas y sus Socios, trabaja activamente en el desarrollo de economías de escala y convenios estratégicos que generen beneficios tangibles y de alto impacto.
En este contexto, se llevó a cabo la firma de un convenio de colaboración con CHRISTUS MUGUERZA Sistemas Hospitalarios, S.A. de C.V., incluyendo a sus unidades Christus Muguerza Del Parque, Christus Muguerza San Nicolás y CM Del Mayab (en conjunto, “CHRISTUS MUGUERZA”).
A través de este acuerdo, las unidades participantes otorgarán servicios médicos con costos preferenciales a los Socios de las Cooperativas Afiliadas a la Federación.
Los beneficios aplican en diversos servicios de salud, entre los que destacan hospitalización, urgencias, pediatría, chequeo general, así como otros servicios médicos, contribuyendo así a mejorar el acceso a atención médica de calidad y a fortalecer la economía familiar de los Socios.
Para hacer válidos los beneficios de la membresía SOCIO CHRISTUS, es indispensable registrar previamente los datos de la persona interesada en el siguiente enlace:
Activa Socio Christus
Una vez realizado el registro, la membresía deberá presentarse de manera digital en las áreas correspondientes de las unidades participantes.
Cabe señalar que los descuentos otorgados no son acumulables con otras promociones, precios especiales o paquetes.
Adicionalmente, esta membresía no tiene costo alguno y puede extenderse hasta cinco familiares de los colaboradores, ampliando así el alcance del beneficio y reforzando el impacto positivo de este convenio.
Con acciones como esta, la Federación Integradora Central reafirma su compromiso de generar alianzas estratégicas que aporten valor real, fortalezcan la economía de los Socios y contribuyan al bienestar integral de las Cooperativas Afiliadas.
Les doy la más cordial bienvenida a Revista Arquitekné en su Edición No. 4; me gustaría comenzar por nuestra Federación la FCARM: la cual es una organización que agrupo, coordina y representa los diferentes colegios de arquitectos de México, cuyo propósito es la difusión, promoción y capacitación de los arquitectos de nuestro país.
Cuyo objetivo es promover las buenas prácticas del ejercicio profesional de la arquitectura. Asimismo, colaborar e incidir en el sector público y privado, participando activamente en la creación de políticas y normativas que impacten de manera positiva en el desarrollo urbano y territorial, a través del diálogo con instituciones, empresas y comunicaciones.
Su misión es promover los valores de la práctica de la arquitectura y actividad profesional en los ámbitos Nacional e Internacional de los Arquitectos Mexicanos.
Así como reconocer a los Arquitectos que destaquen significativamente en la práctica profesional, en la actividad gremial y académica ante las dependencias de la administración pública federal y organismos descentralizados, así como ante organismos del sector social y privado.
Tiene como visión el ser un referente de los Arquitectos Mexicanos, comprometidos y solidarios de servir, que dará un impulso renovador a la Federación, trabajando con los agremiados en un conjunto de acciones y programas por el bien común que es la Arquitectura.
Este año no ha sido fácil para la economía mexicana. Mientras algunos indicadores muestran estabilidad, otros encienden alertas sobre los retos que vienen. Las tensiones comerciales, el comportamiento de los mercados internacionales y las decisiones políticas internas han dibujado un panorama lleno de contrastes.
La guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos ha sido uno de los principales golpes.
México, altamente dependiente del comercio con su vecino del norte, ha resentido las nuevas tarifas impuestas a sus exportaciones.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó sus pronósticos y ahora anticipa que el PIB mexicano podría contraerse 0.3% este 2025. El Banco de México fue menos pesimista, pero también bajó su expectativa de crecimiento a apenas 0.6%. En ambos casos, la lectura es clara: la economía avanza, pero apenas.
Desde el gobierno, sin embargo, el tono es diferente.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido su estrategia económica basada en el fortalecimiento del mercado interno y la apuesta por el T-MEC.
Asegura que el crecimiento real podría oscilar entre 1.5% y 2.3%, desestimando las previsiones más negativas.
Su “Plan México” busca impulsar la producción nacional y aprovechar las ventajas regionales, pero enfrenta la realidad de un entorno internacional incierto.
En el terreno de las finanzas públicas, la situación es relativamente estable. La deuda del país se mantiene controlada, cercana al 51% del PIB, pero los ingresos públicos han sido menores a lo esperado. Esto podría obligar al gobierno a hacer ajustes más adelante, ya sea recortando gasto o buscando nuevos ingresos.
¿Y el futuro?
La respuesta, como casi siempre en economía, no es sencilla. Dependerá de factores externos como la evolución de la guerra comercial, pero también de las decisiones internas para mantener la estabilidad y atraer inversiones.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicará en los próximos días nuevas proyecciones que podrían confirmar si México logra sortear este año difícil o si debe prepararse para una recuperación más lenta.
Por ahora, el país camina con cautela, entre la esperanza de un repunte y el riesgo de estancarse.